La última paritaria vergonzosa del 2% en septiembre y 1% en octubre, pactada entre UPCN y el gobierno de Milei, consagra una nueva caída salarial. El último dato de inflación ronda el 4 por ciento, y hasta los economistas ortodoxos avizoran que ese porcentaje se mantendrá hasta fin de año.
El Ministro Caputo, junto con Sturzenegger, planea un congelamiento salarial para los meses venideros. Empujan trabajadores bajo la línea de la pobreza ($710.000) e, incluso, cada vez más cercanos a la línea de indigencia ($350.000). El sueldo de E0 es en mano $439.000 (pobreza), una C0 $515.000 (pobreza).
Desde el 2014 nuestro salario viene sufriendo vaivenes con algunos momentos claves: Una dura caída en el 2018 y 2019 durante el Gobierno de Mauricio Macri, y un nuevo proceso de retroceso desde la asunción de Javier Milei.
La paritaria del 2024 desde junio apenas subió 9,8% mientras que los precios crecieron cerca de 22%.

La situación es aún peor para los compañeros monotributistas que no poseen aguinaldo y este año apenas recibieron cuatro cuotas de 17%. Todavía ni siquiera se sabe cuándo será el próximo aumento, mientras continúa ampliándose el desfasaje respecto al incremento del costo de vida (163% de inflación desde noviembre-23 contra 87% de aumento de la URS).
Los sueldos de diputados, senadores y ministros se cuentan por millones y se rebajan impuestos a los sectores más ricos del país. Pero a lxs trabajadores nos quieren haciendo malabares para llegar a fin de mes, endeudándonos o trabajando en otros lados (pluriempleo).
No nos olvidamos tampoco que diciembre del 2021 la paritaria incluyó un ítem de descuento compulsivo sobre todxs lxs trabajadorxs de 0,5%. Desde ATE Mecon la rechazamos inmediatamente, creemos que es una medida injusta, que sólo se explica como una dádiva a ATE y UPCN por haber firmado una vergonzosa paritaria a la baja, a medida del ajuste que exigía (y exige aún) el FMI.
Alerta, despidos en Economía
El superávit fiscal que se acumula en las cuentas bancarias del Gobierno sale de nuestros bolsillos. Además de bajar jubilaciones y vaciar Universidades, el Gobierno despide compañerxs precarizadxs de todos los organismos, busca cerrar Hospitales, eliminar organismos como Agricultura Familiar o Min. de Mujeres, Género y Diversidad, o reducirlos a su mínima expresión. No sólo buscan ahorrar, sino también correr al estado de cualquier intento (por parcial que sea) de atender necesidades sociales o regular las actividades económicas.
En nuestro Ministerio tuvimos una tanda de despidos a principios de año, otra en marzo, y además vimos que la DIPROSE (que fue parte de la Sec. de Agricultura) también fue desguazada.
Acompañamos la pelea por los puestos de trabajo de cada uno de los sectores afectados, con la bronca de que nos renuevan contratos por 3 meses a lxs Ley Marco sin importar que llevamos muchos años trabajando en el Estado. Creemos que esa organización en los sectores que pudimos poner en pie logró evitar que cada tanda de despidos sea mayor e incluso logró reincorporaciones.
Nos opusimos desde el primer momento a la Ley Bases, entre otras cosas por la mayor discrecionalidad para los “pases a disponibilidad” que son despidos a plazos para la Planta Permanente y destruyen el concepto de estabilidad del empleo público.
Nos urge como trabajadorxs rechazar de plano este método extorsivo de acortamiento en el plazo de contratación así como continuar el reclamo por el pase a planta permanente.